Blog

¿Cómo ha evolucionado la tecnología para practicar el ciclismo?

Sin duda alguna la tecnología deportiva ha transformado el mundo del ciclismo brindando nuevas formas de conocimiento y desarrollo. Actualmente, son muchos los ciclistas que a través de ella han mejorado su rendimiento, siendo más eficaces en sus entrenamientos y a la hora de competir.  

Ahora bien, cabe resaltar que en este deporte se debe tener desde una óptima bicicleta que se ajuste a tus necesidades, hasta la medición de tu proceso. No basta solo con tener un buen estado físico y una alimentación saludable, hay que combinar lo que ofrece la tecnología basada en análisis de datos para conocer con más detalle nuestro cuerpo. 

Para nosotros es clave que comprendas, en primer lugar,  las diferentes técnicas y componentes que se han usado a lo largo del tiempo en la fabricación de bicicletas, así como la importancia que tienen los ciclocomputadores y los sensores de cadencia velocidad en la vida del ciclista.

Para empezar, hablaremos brevemente acerca de los materiales usados en la fabricación de las bicicletas, un factor que debemos saber, por ejemplo, a la hora de elegir una nueva bici o cambiarla por una más avanzada.  

Inicialmente se empezaron a fabricar bicicletas hechas en bambú. La primera bici realizada en este material salió por primera vez en 1894.

Imagen: Pixabay

Durante un tiempo perdieron popularidad, sin embargo, en los últimos años han vuelto a despertar gran interés en varias partes del mundo, ayudando así al medio ambiente.  

En la década de los ochenta el boom industrial de la tecnología y la mercadotecnia revolucionó el desarrollo de objetos con ciertas técnicas confeccionadas en aluminio y acero, por lo que también fueron utilizados para la fabricación de bicicletas. 

Años más adelante la fibra de carbono y el titanio fueron adaptados al ciclismo. Cada uno de estos materiales poseen propiedades y características diferentes relacionadas con el peso, la resistencia y la durabilidad. 

Acero

Imagen: Pixabay

Hasta los años 80 casi todas las bicicletas de gama baja y alta estaban construidas de este material. El acero está diseñado para brindar mayor comodidad dejando el peso en un segundo plano ya que cuenta con mayor durabilidad, resistencia y versatilidad. Además, es 5 veces más flexible que los otros materiales sin llegar a perder la forma original.  

Para la fabricación de bicicletas se utilizan dos tipos de acero: el acero Hi-tensile (Hi-ten) y el acero cromolio o cromoly.

Este componente es ideal para bicicletas Mountain Bike rígidas o con suspensión delantera enfocadas al descenso, esto va a permitir hacer más suave, resistente y seguro ( en caso de accidente) el terreno donde se va a pedalear. 

Aluminio

Imagen: Pixabay


Con el fin de sacar al mercado bicicletas más rápidas, en los años 70 se comienzan a crear cuadros de aluminio. Este material es el más usado en la fabricación de bicicletas gama media porque es económico y requiere menos tiempo de elaboración.

Una de las ventajas es que es más liviano y flexible que el acero. También, es resistente a la corrosión; no obstante,  tiene una solidez menor a los golpes y al peso en comparación con el acero.

Es ideal para aquellos que buscan mayor resistencia /rapidez rodando dentro y fuera de caminos pavimentados con la misma precisión y velocidad.

Fibra de carbono

Imagen: Pixabay


En los años 90 el uso del carbono se extendió a diferentes sectores de la sociedad entre ellos el deportivo. Actualmente, la mayoría de las bicicletas de competición son de fibra de carbono ¿Por qué? son más avanzadas, su rigidez es poco confortable pero su ligereza es increíble. 

Este material es mucho más costoso que el aluminio o el acero porque requiere de más tiempo para su fabricación.

Al tener su propia flexibilidad, se expande y se contrae a medida que va recibiendo esfuerzo y absorbe vibraciones que produce el terreno irregular. Pero, a pesar de su gran resistencia, es frágil a los impactos, por lo que un golpe directo durante una caída puede dañar permanentemente el cuadro. 

Titanio

Imagen tomada de: mekabici.es

En el mismo año que aparecía el carbono, el titanio también tenía su momento de máxima importancia y hoy en día es usado por los que quieren lo mejor. Es costoso, eso sí, pero barato si tenemos presente que las bicicletas hechas con este material pueden durar una vida entera.

No se oxida ni se rompe, tiene buena flexión y es más liviano que el acero pero igual de resistente. Las bicicletas diseñadas para terrenos montañosos son las que más se realizan con este componente.

De hecho varias partes que componen la bicicleta también están fabricadas con alguno de los materiales mencionados anteriormente. 

  • Pedales: las bicicletas de carreras usualmente tienen pedales automáticos de titanio, aluminio de alto grado o carbono. 
  • LLantas:  Las llantas metálicas de bicicletas son normalmente de aleación de aluminio, aunque hasta 1980 la mayoría de llantas de bicicletas, a excepción de las de carreras, estaban hechas de acero. 
  • Biela y radio:  Suelen ser de acero, aluminio o carbono. 

Ahora, hablemos sobre tecnología del ciclismo y veamos cómo ha avanzado a lo largo de la historia :

Un poco de historia…

Foto tomada de todocolección.net

A finales de los 70 lo más avanzado que había era un cuentakilómetros que solo te daba la distancia.  Este aparato era totalmente mecánico, se instalaba en el tenedor de la bicicleta y por cada vuelta de la rueda calculaba un avance en metros para marcar la distancia recorrida.  

En ese momento era lo único que se podía medir. A principios de los 80´ empezaron a llegar ciclocomputadores digitales y más sofisticados. 

Así funcionaban: el reloj, que se ubicaba en el timón de la bicicleta, llevaba un cable que bajaba a la horquilla. Ese cable tenía un sensor que tomaba el número de vueltas y la velocidad con que daba la vuelta la rueda, de esa forma calculaban la distancia y la velocidad a la que iba el ciclista.  

Posteriormente, salieron muchas versiones de este sistema que solo te daban distancia y velocidad. Tiempo después le suman otra variable: la cadencia, es decir, la velocidad de pedaleo. 

Era un sensor alámbrico que atravesaba casi toda la bici y se ponía en la tijera trasera. En cada pedalazo se medía la velocidad con la que daba cada giro. 

A principios de los 90´ salen relojes inteligentes  (costosos y algo complejos) enfocados en ciclismo. 

Imagen tomada de: bicics.com

En ese instante era lo máximo,  ya se hacían a un lado los cables y todo era inalámbrico. Estos equipos llevaban velocidad, cadencia, distancia  y un sensor de ritmo cardíaco para medir las pulsaciones. 

En los últimos 8 años la evolución fue hacia el uso del GPS. Esto quiere decir que ya son equipos precisos, te pueden guardar rutas y brindar otras funciones.  

Después, aparece el sensor de potencia que se ha impuesto en las grandes elites del ciclismo. Este dispositivo te permite saber cuántos vatios de fuerza estás imprimiendo en cada pedaleo ¿Genial verdad?

Ciclocomputadores

Foto: IGPSPORT Colombia

Hace 15 años hablar de ciclocomputadores era poco usual en el mundo del ciclismo, las marcas no eran muy sonadas y no se conocía a fondo sobre el ejercicio científico para una vida saludable. 

Hoy en día, estos dispositivos electrónicos ( que ofrecen un análisis totalmente completo en comparación con los clásicos cuentakilómetros) están diseñados para ser instalados en bicicletas de cualquier tipo con el objetivo de recoger datos exactos como la distancia recorrida, la velocidad, la altitud, temperatura, entre otros. Además, brindan otras utilidades como la planificación de rutas gracias al sistema de navegación por satélite integrado. 

Solo se debe colocar en el manillar de la bici y en la pantalla se muestra toda la información en tiempo real.

Inclusive, son compatibles con sensores de cadencia, velocidad y bandas de ritmo cardíaco para que complementes tus entrenamientos.

Luis Alberto Gómez vive en Cali (Valle del Cauca), es ciclista desde hace más de 25 años y utiliza este tipo de dispositivos porque considera que son una herramienta importante para hacer entrenamientos muy específicos y aumentar el desempeño. 

“Un ciclocomputador bien manejado es fundamental. Montar en bicicleta sin tener hoy en día un ciclocomputador es como salir a correr a ciegas”, manifestó Gómez. 

Son múltiples los beneficios que te pueden ofrecer estos dispositivos de acuerdo a tu nivel de entrenamiento. En iGPSPORT Colombia existen ciclocomputadores como el IGS130 ( principiante), el IGS50E (intermedio) y el IGS62O (pro).  

Mientras que el modelo inicial puede ofrecer hasta 7 tipos de datos ( velocidad, ritmo al que andas, distancia recorrida y tiempo de ruta), el nivel intermedio mejora el rendimiento brindándote hasta 19 tipos de datos incluyendo la de sensores con ANT+  (Cadencia y frecuencia cardíaca). 

En el caso del IGS62O, además de tener compatibilidad con sensores, brinda seguimiento en vivo de forma remota hasta con 2.000 horas de almacenamiento. También, puedes mantenerte conectado con las notificaciones de mensajes y llamadas entrantes si tienes un asunto importante. 

Sensores de velocidad y cadencia

Sensor de velocidad. Imagen: Igpsport Colombia

Desde los años 80 existieron estos dispositivos pero eran inaccesibles para los deportistas por sus elevados costos. Tampoco había muchas marcas para comprar con facilidad.

Inicialmente, la velocidad y la cadencia eran sensores alámbricos y luego pasaron a ser inalámbricos de funcionamiento simple. En la actualidad estos dispositivos han logrado brindar información precisa de los datos registrados para mayor eficacia en el pedaleo. Gracias a ellos los ciclistas se pueden centrar de forma específica en los requerimientos de un entrenamiento o carrera.  

Y ¿Cómo funcionan? 

El de velocidad se coloca en una de las ruedas de la bicicleta y el de cadencia sobre la rueda, estos van haciendo el registro en el ciclocomputador sobre la velocidad a la que vas rodando y la cadencia de pedaleo (pedaladas por minuto). Este último te servirá para conseguir tu pedaleo apropiado.  

Los sensores de velocidad se han convertido en un accesorio fundamental para mejorar la experiencia de los que se dedican a entrenar en rodillo.

Sensor de cadencia. Imagen: Igpsport Colombia

Para aquellos apasionados por el mundo sobre ruedas,  iGPSPORT Colombia también cuenta con sensores de velocidad como el SPD 61 y el sensor de Cadencia C61. Ambos funcionan con tecnología ANT +  / Bluetooth y se pueden enlazar con un simulador o un ciclocomputador. 

Gracias a los avances tecnológicos muchos ciclistas han logrado hacer su vida más fácil, alcanzar sus metas y vivir experiencias increíbles. No importa si hasta ahora estás comenzando o ya tienes algún tiempo pedaleando, hay innovaciones para todos entregando cada vez más información.

Cuéntanos a través de esta publicación o en redes sociales  ¿Cómo la tecnología ha mejorado tus rodadas?

OFERTA DEL DIA

Tenemos una oferta exclusiva para ti solo por el día de hoy. Adquiérela con nuestros asesores vía WhastApp 3057912158
Ir a WhatsApp Aquí